En nuestros colegios claretianos compartimos un lema que nace de nuestra identidad y de la inspiración de nuestro patrón, San Antonio María Claret, y de su oración apostólica:
«Todo comienza con un latido. Que te conozca y te haga conocer.»
Un latido que nace en cada uno de nosotros. Un impulso que nos mueve a vivir nuestra misión, a dejarnos conocer y, al mismo tiempo, a hacer conocer aquello que da sentido a nuestra manera de educar y de acompañar.
Porque cada latido cuenta. Cada persona, cada encuentro y cada gesto forman parte de una comunidad que quiere crecer, compartir y seguir haciendo vida el legado de Claret.
Todo comienza con un latido. El nuestro ya está en marcha.



